LA BATALLA DEL TC: “En el TC, tengo la publicidad para volver cuando quiera” Marcos Dio Palma

Posted on February 11, 2012

0



Humilde y con mucho humor, Marcos Di Palma –Marquitos- tiene la capacidad de pasar de un chiste ácido a la seriedad absoluta. Cuando eso sucede, se despoja de los filtros y, prácticamente, puede dejar un título en cada respuesta. Bostero, franco y directo, atendió a Subí un Cambio a pocos días de participar, por primera vez, del Dakar.

La expectativa es llegar –sostiene-, el 85% de los que debutan en el Dakar no llegan y yo soy debutante: o sea, estoy más del lado de no llegar que de llegar, pero creo que voy a estar dentro del 15%.” Así es Marcos: expresa optimismo a cada instante.

 

<:figure>

 ¿Con qué vehículo vas a correr? 
Con una Toyota SW4. La estamos preparando en el taller de Arrecifes con la asistencia de Pablo Jatón.
¿Tu objetivo hoy es llegar?
Mi objetivo es llegar y el año que viene hacer un auto distinto, y poder competir.
¿Tenés suficiente apoyo?
Yo decidí correr el Dakar el 1 de diciembre. Entonces, tuve que hacer toda la logística, comprar la camioneta, armar la camioneta y las camionetas de asistencia. Preparar todo en 23 días, nada más. Y nos está saliendo, esperemos que todo esto salga bien.
¿Apoyo de Toyota tenés?
No se si tengo o no tengo porque nunca le pedí apoyo a Toyota. La (camioneta la) hice con mis propios medios y, después, si podemos hacer algo con Toyota sería bienvenido.
¿Por qué se te dio por correr tan de golpe?
No fue tan de golpe, yo vengo pensando en el Dakar hace 11 años. La primera vez que pensé en el Dakar fue correrlo en moto de París a Dakar, con la asistencia de mi viejo. No se pudo dar porque a mi viejo se le ocurrió matarse ese año. Eso pasó, nunca más pensé en correr. Y ahora mi hermano (José Luis) me dijo “vamos a correrlo” en noviembre. Le dije que no podíamos, que era una locura.Sin embargo, pocos días después cambió de opinión. El 30 de noviembre habló con su hermano y lo apuró: “si creés que llegamos, lo hacemos”, le dijo. El otro, como en una inversión de roles, respondió: “es una locura”. Ahí nomás, el menor de los dos –y el más famoso- retrucó: “olvidate, vamos a llegar, vamos a comprar la camioneta”. Veinticuatro horas más tarde, le adquirieron el vehículo a Alejandro Yacopini.
“Me va a acompañar José Luis pero, de hecho, con mi hermano, cualquiera de los dos puede tanto conducir como navegar. Nos vamos a ir turnando, donde creamos que uno maneja mejor va a ir uno, y después el otro”, explica.
¿Cómo te imaginás el último día del Dakar?
Si llegamos al último día tranquilito y que no haga cagadas porque si no lo mato a palos (a José Luis, sostiene entre risas). Y los días intermedios, cagándonos a trompadas por el medio del desierto. 

<:figure>El preferido de la gente.

El preferido de la gente.

 

En el plano personal, además de correr tenés una empresa de camiones y un taller mecánico, ¿cuál de esas cosas te provoca más placer?
Todo. La verdad que todo me provoca placer. No tengo una empresa de camiones, tengo dos camiones nada más. Me gustaría tener diez pero tengo dos. Me divierte manejarlos. Tengo una agencia de motos en Arrecifes que vendo para la marca que yo compito, que es Corven. Y, la verdad, lo que hago me genera placer. Lo que no me genera placer, no lo hago más.

Los Di Palma: un perfil fuera de lo común

La madre de Marcos, María Cayetana Lo Valvo –más conocida como “la Tana”- es la secretaria de Desarrollo Social de Arrecifes, la ciudad de origen de la familia. Para el piloto, la función de su madre fue “lo más grande” que le pasó.
No es común que la familia de un piloto de carreras esté relacionada con el ámbito de la política de desarrollo social. Más bien se los referencia con el ámbito empresarial, ¿tiene alguna sensación especial el trabajo que tiene ahora tu mamá?

 

<:figure>El ídolo del público quemando caucho en "la carrera del año", en Buenos Aires.

El ídolo del público quemando caucho en “la carrera del año”, en Buenos Aires.

 

Es lo mejor que me pasó en la vida porque mi mamá antes no trabajaba. Fue ama de casa durante toda su vida y la verdad que lo hizo muy bien. Cuando muere mi viejo, me llamaba diez veces por día. Y hoy, gracias a dios, al trabajar en acción social me llama nada más que una vez por día o una vez cada dos días, así que eso para mi es un alivio. Y –continúa, con tono más serio- la política la verdad que me gusta. Me gusta que mi madre esté en política, que se interese por lo que pasa con la gente porque a mí siempre me interesó. Y, de hecho, cuando me preguntan qué voy a hacer en el futuro… ¿cómo qué voy a hacer? ¿Nadie se da cuenta que voy a ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires? En el 2019 o en el 2023, todavía no he tomado la decisión –el relato lo efectúa sin detenerse a pensar las fechas, como anunciando una decisión meditada con anterioridad-.
¿Por qué partido?
¡Peronista! No hay otro partido. Para mi no hay otra manera de ver las cosas si no pasa por el peronismo, en la parte social.
¿Tenés alguna participación en la actividad de tu mamá?
No, ninguna. No tengo ningún tipo de actividad política. Quiero correr cuatro años más o cinco, después aprender lo que más pueda de política y, después, dedicarme a la política.

 
En Top Race, este año no fue bueno para vos desde los números, ya que tuviste un sólo podio. ¿A qué se debió?
Tuve mucha mala suerte en algunas carreras. En varias carreras venía como para hacer podio y se me frustraron por una u otra cosa. Y porque nos vamos poniendo viejos y cada vez estoy más lento (se ríe).Corriste algunas pruebas en la TR Series (la categoría que antecede las pruebas de Top Race), ¿eso te perjudicó?
No, todo lo contrario, eso me ha beneficiado. Corrí con la Series y en la primera carrera hice podio. Otra salí cuarto, otra séptimo. No era un auto del todo competitivo pero la verdad es que lo hacía por diversión.

A pesar que este año no fue el mejor y que, incluso, hay pilotos mucho más ganadores, sos el corredor más querido. O, por lo menos, estás dentro de los más queridos. ¿Qué te hace sentir eso?
Primero, es un orgullo que me quiera la gente y una satisfacción. Segundo, que les debo dar lástima (se ríe de nuevo). La verdad, es muy lindo ser el piloto más querido, el más reconocido por la gente y eso a mí me llena de orgullo.

TR Series completa en 2012

Después del Dakar, ¿vas a seguir corriendo sólo en top Race?
En Top Race y en Top Race Series. Voy a hacer las dos categorías pero con autos atendidos por mi equipo en mi taller, no como este año que eran dos equipos diferentes. Pienso hacer las dos categorías si tengo el presupuesto.

¿La Top Race Series completa esta vez?
Sí, de la primera a la última carrera la vamos a hacer completa.

¿Con qué auto?
En la Top Race Series un Mercedes y en la V6 un (Volkswagen) Passat.

¿Probaste el auto nuevo (ver nota “Top Race 2012”)?
Probé el auto nuevo (con casco Mercedes Benz) pero no el mío. Es un auto que estaba limitado en vueltas para que no se rompa la caja porque era la única que había. Pero es mucho más confiable que el otro. El anterior tiene el tanque de combustible muy alto y eso hace que el rolido se complique. Y va mejor, tiene más carga aerodinámica y va más pegado al piso. De hecho, eso no quiere decir que a mi me guste más pero va mucho más rápido.

El Turismo Carretera

 

<:figure>

 ¿Hoy no tenés lugar en el TC o no querés tenerlo?
Yo tengo un lugar en el TC y tengo la publicidad para volver cuando quiera. No quiero estar corriendo en el TC.¿Por qué no?
Porque es una categoría que lleva mucho tiempo y estoy más dedicado a mi familia que a la categoría en sí. Por eso, quiero estar más tiempo con mi familia y no tanto en las carreras. Y el V6 es una categoría que te permite eso.

¿Cómo influye hoy en día la televisión en la faz deportiva del automovilismo?
Siempre dije lo que fue Carburando y el Grupo Clarín para el automovilismo deportivo: es un veneno. Cualquier tipo de veneno no es bueno para nadie y Carburando es un veneno para el automovilismo. Porque no es bueno que sea un monopolio, no es bueno que no tengan contra y que hagan lo que quieran. Esto sigue siendo así en el automovilismo: la ley de medios recayó mucho sobre el fútbol y sobre otras cosas pero no sobre el automovilismo. Entonces, tienen la sartén por el mango y uno se la tiene que masticar. Pero hay que ver hasta cuándo hay que masticársela.

En lo concreto, ¿podés dar un ejemplo de en qué te afectó?
En donde vos te hacías el pícaro no te enfocaban. O sea, si vos no ponés publicidad… ellos no te piden plata directamente porque les podés hacer una denuncia. Te dicen: “sería conveniente que Lo Jack ponga plata en la pista, en los carteles publicitarios para que sea mejor”. ¿Y para qué mejor? Para que te enfoquen. Si no, no te enfocan. Para que no te corten la gorra cuando estás haciendo un reportaje, para que no te ignoren. Está mal pero viene aparejado de tantos años de autoritarismo y de monopolio que, es el día de hoy, lo seguimos aguantando. El gobierno se acordó mucho del fútbol, mucho de otras cosas, pero no se acordó tanto del automovilismo.

Sigue tan directo para hablar como cuando era joven pero se lo nota cada vez más sensato. Antes de responder, piensa cada respuesta y, luego, no duda al opinar. Sabe que las declaraciones explosivas lo ponen en un lugar destacado dentro de los medios y eso es bueno a la hora de negociar auspiciantes. De todas maneras, sus palabras no son forzadas.

 Conversa con respeto y sinceridad. Lo hace de la misma forma que se detiene a firmar autógrafos, en general durante horas, con o sin la presencia de las cámaras. Eso, sumado a su carisma, lo convierten en el piloto más querido del automovilismo actual.

Hace diez años dijiste que no te interesaba llegar a viejo, ¿hoy pensás lo mismo?

<:figure>

 
No, hace diez años no tenía a mis dos hijos. Tenía nada más que a Emilio y no lo podía disfrutar (n. de la r.: debido a que tenía una mala relación con la madre). Uno va creciendo, va cambiando y, de hecho, he dicho que nunca sería político porque son todos unos ladrones y, a partir que Néstor Kirchner asumió en la política, vi que por lo menos se puede mantener una ideología. No quiero decir con eso que yo esté de acuerdo con lo que ha hecho Néstor Kirchner en el 100% de las cosas. Pero he visto que él ponía un rumbo y lo podía llevar, no se lo torcían, no importa si el rumbo estaba de acuerdo o no con lo que vos pensabas. Y eso a mí me dio el valor suficiente como para decir que, si se puede torcer los intereses monopólicos que había en Argentina, me gusta la política. Me gusta luchar contra los molinos de viento.

Agustín Canapino es el último campeón de Top Race y vos fuiste el que le dio el puntapié inicial…
Yo fui el primero que lo hizo girar en un auto de carrera. Lo vi y le dije al padre que era un excelente piloto, lo cual ese día no me creyó. Por suerte, dios me puso al lado de él cuando giró por primera vez. Tuvo desde chico rasgos muy buenos y ahora lo está rubricando en la pista.

 

<:figure>

¿Te agradeció?

 No me tiene que agradecer nada porque no hice nada especial. Simplemente, fui a ayudarlo un día en su vida y nada más que eso, él después hizo camino sólo. Pero es una gran persona, por lo menos conmigo. Es un gran chico y una gran persona.

Para 2012, ¿qué expectativas tenés?
Únicamente correr en el Top Race, llegar en el Dakar a Perú, si dios quiere, y trabajar. Que el país, en esta tormenta que se viene a nivel mundial, la pase de la mejor manera posible y no sintamos tanto el cimbronazo.

¿Podés pelear más arriba?
Eso es lo que uno piensa siempre cuando larga. Vamos a ver cómo suceden las cosas.

Hace poco falleció Guido, ¿pensás que fue un riesgo del automovilismo o se pudo haber evitado?
Se pudo haber evitado. Como dije en todos mis reportajes, todos tenemos la culpa: los pilotos, los dirigentes, los mecánicos, el público. Todos tenemos un granito de culpa. No digo cuál fue el que más tiene culpa, cada uno sabrá quién fue pero lo de Balcarce no fue un accidente, fue directamente un asesinato porque correr en Balcarce, como está el circuito hoy en día, es un asesinato. Nadie vio las luces de alarma que se prendían con (Agustín) Canapino el día viernes, después con (José) Ciantini, con (Emanuel) Moriatis que se pega, con tantos accidentes que había ese fin de semana y nadie le dio bolilla. Con el del “Laucha” (Laureano) Campanera, con el de (Leonel) Larrauri y la posterior muerte de Guido Falaschi. Es una lástima que un chico como él haya muerto en la pista.

About these ads
Posted in: MEDIA WAR`S