Escala e innovación en los medios POR RICARDO KIRSCHBAUM

Posted on August 7, 2013

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07/08/13

Del terremoto de palabras e interpretaciones que provocó la compra del mítico “TheWashington Post” por un multimillonario de Internet, corresponde rescatar un título elocuente que resume la situación: “El iceberg rescata al Titanic”. Es decir, Internet, que está provocando el naufragio de la prensa tradicional, invierte para mantener a flote una de las naves insignias del periodismo mundial. La pregunta que sigue es ¿lo logrará?

The Washington Post ha sido el emblemático diario que provocó, con su investigación periodística del escándalo de Watergate, la renuncia de un presidente norteamericano. Richard Nixon dimitió abrumado por las pruebas que, diariamente, publicaba el Post sobre esta incursión clandestina que se había planificado, primero, y ocultado, después, desde la Casa Blanca.

Visto desde estas tierras, esos hechos parecen de ciencia ficción, sin ironía alguna, no por el periodismo sino por el Gobierno. Evitando esas tentadoras disgresiones, recordemos lo que dice hoy Bob Woodward, uno de los reporteros que investigó Watergate y forzó la caída de Nixon, sobre la venta del Post: “Creo que en cierto sentido, ésta puede ser la última chance que tiene el diario para sobrevivir, al menos en cierta forma de lo que fue”.

El nuevo dueño, Jeff Bezos, que invirtió el 1% de su fortuna personal para pagar 250 millones de dólares por el diario favorito de la élite política de Washington, dijo en una carta al personal que Internet ha revolucionado casi todos los elementos del negocio de las noticias. Y remata anunciando que se mantendrán los valores del diario pero que habrá cambios: “No hay un mapa, y trazar un camino por delante no será fácil”.

Esa es una de las cuestiones cruciales que cualquier medio importante e independiente enfrenta hoy, y sobre las que no hay una única respuesta.

Internet desató la crisis, pero los medios on line son incapaces de generar ganancias suficientes para sustentar una compañía.

Una de las conclusiones de este momento de la industria es que es inexorable un cambio cultural, no sólo en las redacciones sino en toda la operación de las compañías. Es una batalla central, cuyo resultado puede determinar la supervivencia o no de un medio.

En segundo lugar, hay que pensar en la escala y en la innovación. Es fundamental en los dos aspectos: el impacto tecnológico provoca un reordenamiento de los medios de producción de noticias en toda la línea, en la forma en que la publicidad se plantea ahora y se concentra,y en el talento del periodismo multimedial. Eso determina la nueva escala de las compañías.

En tercer lugar, las marcas siguen teniendo un gran peso porque expresan simbólicamente valores extendidos, credibilidad y cercanía.

Ese capital sigue siendo central.